ANNA SULLIVAN
La celebrada secuencia de la pelea en el comedor. ¿Se veria usted capaz de aplicar esa tenacidad a su vida? La niña, Helen Keller,era ciega, sorda y muda. Al cumplir los siete años, Helen fue puesta en manos de la señorita Ana Sullivan, quien por espacio de 50 años se convirtió en su maestra y compañera. Helen Keller, de adulta, fue una competente profesora de niños discapacitados.